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Cosmoenergética

La cosmoenergética

La cosmoenergética es un método de estudio y manejo de campos de energoinformación, que son creados y nos son enviados por la Gran Mente Universal. Esta energía es divina y trabaja creando armonía en todo. Es un arte de manejar frecuencias (corrientes) invisibles de modo consciente, y hacer realidad con ayuda de esas frecuencias, aquello que parece imposible. La cosmoenergía actúa a través de los canales que son frecuencias energéticas, y en la vida cotidiana de la humanidad no se utilizan.

Cada canal tiene una frecuencia concreta. Una vez una persona cae bajo la influencia de un canal, inmediatamente aparecen cambios positivos en su salud y en su actitud hacia la vida. Los cambios que pasan son correspondientes a la frecuencia del canal. Se han comprobado clínicamente en Rusia los resultados positivos de esta técnica. Este conocimiento no es nuevo, sino que procede del antiguo Egipto y de India. Pero fue precisamente en Rusia en donde, gracias a los esfuerzos del conocido científico Vladimir Petrov que se pudieron compilar todos esos conocimientos milenarios y establecerlos como una nueva técnica de sanación integral.

La cosmoenergía son campos o frecuencias energéticas que existen en todo el universo. No tienen relación con concepto o entidad social alguna que conozcamos, son como son y allí están. En cualquier momento pueden conectarse con los procesos de nuestra conciencia y crear frecuencias de intercambio. Estas frecuencias del cosmos pertenecen al mundo de las energías sutiles.

La cosmoenergética no trabaja sólo en la sanación de una enfermedad concreta, sino en la sanación de una persona concreta, de todas las causas de las enfermedades que se relacionan con su destino.

Hay hasta 200 canales de amplio o corto espectro. Las frecuencias de corto espectro funcionan más rápido, las otras más lentamente, pero tanto una como otras permiten sanar muchas enfermedades.

Los métodos se basan en técnicas complementarias como la biosensorial, extrasensorial, y otras técnicas de sanación como la visualización y la percepción.

Los cosmoenergetas son personas que han sido iniciados en esta técnica. Trabajan con los Maestros Ascendidos, ángeles y arcángeles y otras jerarquías de familias de la LUZ.

Con métodos de cosmoenergética se puede liberar a la humanidad de la intervención del bajo astral, de entidades de cualquier origen, de representantes del mundo de oscuridad y de otras civilizaciones interplanetarias.

No existe ningún mal, hechizos, magia, maldiciones, que la cosmoenergía no pueda vencer. Consigue eliminar la causa del mal y reparar la armonía de los cuerpos, de los hogares, de los lugares.

La cosmoenergética no le puede a usted liberar de su proceso de evolución kármico, pero sí puede ayudar a poner en marcha mecanismos invisibles, para que su karma sea limpiado lo más pronto posible y del modo menos doloroso. Para ello interviene un canal especial que es responsable de la purificación de karma.

En algunos casos de enfermedades de nacimiento graves, o enfermedades que son claves para su crecimiento personal, la cosmoenergética no le puede ayudar, teniendo en cuenta que hemos venido para evolucionar y cumplir nuestra misión, cumplir los programas que nos han sido asignados. En este caso las programas que se eliminan con ayuda de la cosmoenergética volverán de nuevo, para ponerle a prueba y que usted siga desarrollándose espiritualmente. Eso quiere decir que las más avanzadas técnicas no le quitan su responsabilidad de su salud. La cosmoenergética no puede hacerlo por nosotros. Pero con su ayuda y la purificación del aura, del alma, del karma, nos pone en el camino del despertar y del crecimiento espiritual., cumplir los programas con que hemos venido a este mundo. Hay que seguir cuidando el cuerpo de uno, tener un pensamiento positivo, una armonía, y un deseo de ayudar al prójimo. Si usted no lo va hacer, la sanación en el futuro será más complicada, ya sea por medio de un médico convencional o de un sanador.

Las capacidades de la cosmoenergética son infinitas teniendo en cuenta que ni el cosmoenergeta, ni el paciente violan las leyes del cosmos, ya sea en pensamientos o actos.

La cosmoenergética trabaja en dos direcciones: la sanación, y la eliminación de la magia y de los programas nocivos.

El cuerpo humano está rodeado de multitud de cuerpos sutiles, que no se perciben por el ojo humano. En estos cuerpos invisibles se acumula todo lo que generamos. Odio, malicia, pensamientos negativos, deseos, envidia, nuestras actitudes, emoción, y la modificación mágica por otros no se va a ninguna parte, está todo en estos cuerpos. Este hecho obstaculiza el movimiento de la energía, generando así carencias energéticas en el organismo humano.

Gran parte de nuestras enfermedades, sino casi todas procede del alojamiento de entidades energéticas parasitarias. Se adhieren a nuestro aura debido a nuestras actitudes, nuestra forma de vida, nuestros pensamientos. Somos especialmente vulnerables ante ella en las operaciones quirúrgicas, en estado de narcosis, o en estado de coma, de hipnosis, y pueden entrar muy fácilmente a través de marcas suturas de operaciones. El consumo de sustancias estupefacientes o de alcohol aumenta las probabilidades de atraer a este tipo de entidades.

Estas entidades son de distintas clases :

Unas tienen conciencia, se llaman espíritus desencarnados y nos poseen cuando nos añoramos mucho a alguien fallecido, o pueden ser un muerto que en vida se hizo la promesa de no dejarnos nunca; y no puede marcharse a otro mundo por ese compromiso. Los compromisos o conjuros verbales son muy fijos y fuertes en el plano sutil. Las personas que mueren de cáncer y otras graves enfermedades no tienen energía suficiente para ascender a otro plano de existencia, y se pegan a nuestra aura (protección), y necesitan mantenerse y manifestarse a través de sus deseos. Los que nos poseen (se alojan en nuestros cuerpos sutiles) a veces ni lo saben que nos perjudican. Piensan que nos protegen. Pero en realidad nos quitan la energia para su existencia. Cuando se le ofrece el apoyo para marcharse y lo aceptan se van.

Otras son artificiales. Pueden ser nuestros pensamientos transformados en formas que hemos creado, y han cobrado la vida y nos están atacando. Los pensamientos-formas son temporales, no son conciencias en sí. Son nuestra creación negativa, son nuestra propia conciencia.

Cambiando las creencias, de forma de vida y de actitud; estas entidades no tienen la mismo fuente de existencia, y también se van al ofrecerles apoyo, o expulsarlos con unos métodos concretos.

Finalmente existen los elementales de otros mundos paralelos, de origen proteínico. Pueden tener la apariencia de pitones, víboras, manchas, dragones, insectos, etc... No nos muerden, pero sí a nivel invisible dan paso a la generación de enfermedades, que migrando en el cuerpo con su distinta vibración desorganizan la vibración normal de los órganos y crean deformaciones en el aura. Cuanto más deformada esté el aura, más posibilidades hay para la entrada de cualquier agresión externa, sean estas las energías negativas, brujería, o entidades energéticas parasitarias.

Esta clase de entidades energéticas parasitarias no solamente se aloja en nuestro aura. Es una parte invisible del mundo que nos rodea (véase la imagen de la microflora en la sección de limpieza energética esotérica del hogar y de espacios). Es la parte de creación del mundo. Hay muchos planos (reinos) y muchas clases de evolución y de desarrollo. Hay sitio para todos, si hay armonía. Un reino sostiene la vida de otros, cada uno tiene sus leyes y están todos entrelazados.

Cuando se rompe la armonía, nos están atacando entidades de otros planes inferiores (bajo astral).

La cosmoenergética trabaja con ese aspecto, obteniendo resultados comprobables.

cosmoenergética es un mundo infinito, y sigue su desarrollo, y perfecciona nuevos descubrimientos. Existe hoy en día infinitamente más por descubrir que lo que ya está descubierto.





 
 
 
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